NORMAS DE CONSENSO SOBRE LA REALIZACION DEL TEST DE COOPER
El Test de Cooper es una prueba máxima que tiene como finalidad medir de manera indirecta el consumo máximo de oxígeno. La prueba dura en total 12 (doce) minutos y consiste en alcanzar la máxima distancia posible, manteniendo una velocidad constante y uniformemente acelerada. La forma mas difundida de su aplicación es a través de una carrera en un circuito medido a tal efecto. Este test permite la evaluación grupal y puede aplicarse a distintos tipos de poblaciones asintomáticas, desde los 13 años en adelante.
Con el objeto de que los resultados obtenidos sean valederos y para minimizar las complicaciones que muy ocasionalmente se observan, se recomienda seguir las siguientes indicaciones antes de la realización de la prueba:
- Durante las 24 horas previas al test no realizar esfuerzos que superen los habituales de una actividad recreativa
- Condiciones ambientales deseables: temperatura entre 14°C y 25°C, humedad relativa ambiente entre 40% y 70%.
- Ayuno previo no inferior a 3 (tres) horas. Es aconsejable la ingesta de líquidos (agua o bebidas hidratantes) durante el período de espera. Se prohibe la ingesta previa de bebidas alcohólicas.
- Entrada en calor no menor a los 10 minutos, con trabajos de elongación, especialmente del tren inferior
- Durante la prueba se sugiere que el supervisor impida la competencia desmedida entre los participantes.
- Para evitar la interrupción brusca del test, se recomienda utilizar como parte de la técnica una señal (ejemplo un número o color) que pueda dejar el participante en el sitio de finalización de su prueba. Esto permite continuar con los ejercicios de vuelta a la calma en forma ininterrumpida, los cuales no deberán ser inferiores a los seis minutos. Todo participante de un test de Cooper deberá hacerse previamente un examen médico que como mínimo deberá incluir:
- Historia clínica (en especial arritmias previas, historia de síncope y/o angor con ejercicio, muerte súbita en familiar de primer grado menor de 50 años, golpe de calor previo, historia ortopédica).
- Examen físico (particularmente auscultación cardíaca en dos posiciones, medición de la presión arterial, palpación de pulsos periféricos y un examen ortopédico mínimo).
- Electrocardiograma de reposo.
En caso de encontrar alguna anormalidad quedará a criterio del médico la solicitud de otros exámenes complementarios- basados en un conocimiento específico del tema- que el profesional considere necesarios o decida su derivación. En ambos casos se pospondrá la autorización hasta que una de las alternativas elegidas haya determinado el grado definitivo de aptitud física. El test de Cooper es una prueba de evaluación confiable y segura, empleada con éxito a nivel internacional durante muchos años pero que debe ser implementada por personal idoneo y con la metodología adecuada.
AMMDEP